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HASTA QUE VOLVAMOS A SER SERES HUMANOS...

(Santiago, 25 de Octubre de 2019, el día de la marcha más grande de Chile)

Desde hace un tiempo, venimos observando y comentando la necesidad que ha surgido entre los jóvenes de hoy, de portar palabras sobre sus cuerpos; sobre su ropa, más específicamente. Los vemos en las calles, en el metro, la gran mayoría convertidos en estandartes de conocidas marcas, o pobres mensajes vacíos. Se han transformado en bastiones de la publicidad, quienes los utilizan como una barata y efectiva estrategia de difusión mundial y ellos parecen estar contentos con esto. Por otro lado, aquellos que portan palabras sobre sus pechos o espaldas, recorren clichés de todo orden, tales como: "I'm hot, I,m easy" ; "Nadie es perfecto, excepto yo"; "Hoy me lanzo" ; frases de Homero Simpson y un sinfín de frivolidad y tontera que se supone, debe hacernos reír. Siempre nos ha llamado la atención, que ante la posibilidad de portar y difundir un mensaje -al parecer- es mejor mirar hacia un costado y decir algo "gracioso".

Ante esta inquietud, decidimos proponerles a nuestros alumnos del Taller de Creación y Expresión Objetual, un ejercicio: formular una frase -desde el consciente- para lanzar un comunicado al mundo; a Chile, en este caso en particular. Mencionamos a la artista Bárbara Kruger "Mi cuerpo es un campo de batalla", por nombrar algún ejemplo; la idea era: no caer en lo superficial.

El ejercicio no funcionó, la propuesta no les causó entusiasmo a los alumnos. Pareciera que no existiera una profunda necesidad de comunicarle algo al otro, o que se tiene -por el momento- un infranqueable pánico al respecto.

Pero estos últimos días, esa escondida necesidad inconsciente de un pueblo dolido, ha hecho explosión durante este "despertar de Chile". Nadamos sobre una avalancha de frases, memes, pancartas, disfraces, despliegue de actividad creativa. Desde un largo listado de reivindicaciones y abusos, hasta las frases más ingeniosas y contingentes se han congregado en múltiples espacios, reales y virtuales; la calle ya no es el único lugar dentro del cual se produce este intercambio.

Nosotros como muchos, hemos tratado de seguir esta "voz popular" y buscar las frases y mensajes más emblemáticos, certeros, sensibles. El trabajo de procesar lo que pasa es más lento, requiere de una reflexión que nos va a tomar un tiempo. Y lo más importante viene después, cuando comienzan a aparecer respuestas que indican y marcan los caminos a seguir.

Comenzamos a recopilar frases, imágenes, emocionándonos con esta "poesía de la calle", conectándonos con el dolor de un Chile que cargaba con el peso de una vida entera de invisibilidad y que ahora estaba enojado, indignado pero vivo.

En los mensajes se filtraba este sentir, la sociedad chilena está más viva y más despierta que nunca estos días. Esa molesta estitiquez que veíamos en el espectador general, había dado lugar a una verborrea que no dejaba indiferente a nadie; se había roto una muralla que mantenía nuestras subjetividades atrapadas. La frase que ganó el primer lugar de nuestra atención decía: "El despertar no tiene que morir nunca más, hasta que volvamos a ser seres humanos". Mientras tanto, en redes sociales aparecía la filtración de un audio que tenía como protagonista a la primera dama de la nación, declarando: "Estamos absolutamente sobrepasados... es como una invasión extranjera... alienígena."

Qué pasó Chile? En qué momento perdimos la humanidad? Dentro de qué contexto la primera dama (y toda la clase política que ha mantenido a Chile sumida en la injusticia de su profunda inequidad) se permitió arrebatarnos, a nosotros, a todos los chilenos, la condición de humanos, nuestra naturaleza intrínseca de pueblo chileno?

Quedamos atónitos ante el hecho de haber tomado conciencia del reconocimiento de la pérdida de nuestra humanidad. Perdimos tanto, perdimos todo y ni nos dimos cuenta. Pero la verdad es que "estamos peor, pero estamos mejor. Porque antes estábamos bien, pero era mentira. No como ahora, que estamos mal pero es verdad", como decía otra frase de la calle. Esperamos que este despertar no acabe nunca. No somos alienígenas, solo somos personas luchando por su humanidad. Tratando de inscribir en nuestra historia unas cuantas frases con sentido, como la de Ana González de Recabarren cuando dijo: lo que los artífices del horror olvidaron es: que el pueblo de chile somos todos... Ya es hora de que todo esto se refleje en nuestro discurso, en nuestras acciones, en nuestras camisetas con frases.

Caco Honorato y Mariela Vicencio.

Estudio Honorato Vicencio 

Para Proyecto "Crónicas Alienígenas, Relatos Etnográficos desde el fin del modelo", de Carla Pinochet.




MANIFIESTO ESTUDIO HONORATO VICENCIO.

EL FIN DE LA JOYERÍA

EL DÍA EN EL QUE MURIÓ EL ADORNO


Como representantes de la escena de la Joyería Contemporánea Chilena, desde nuestro lugar en el mundo -en el cual defendemos la idea de que la Joyería Contemporánea es un Arte y un medio de expresión- es que no podemos quedarnos en silencio en un día como hoy. Al igual que esta explosión de disconformidad que detonó desde numerosas aristas, hoy nosotros queremos manifestarnos, poner en circulación una serie de ideas que se traducen finalmente, en algo que veníamos esperando, buscando, provocando más bien... el fin de la joyería como adorno.

Queremos declarar nuestra independencia de la forma, de los medios tradicionales, de la belleza clásica. Lo que nos mueve, lo que realmente nos da sentido, es la expresión de esta alma que hoy sufre. Es un sufrimiento que viene de la indignación. Indignación por la normalización con la que se asumió -tan fácilmente y con escasos reparos- la pérdida de la dignidad humana.


La cultura -como una voz desde lo sensible- tiene que hacerse cargo. Este esfuerzo de romper el círculo de la joyería como un objeto emplazado en el mercado, como producto, ha sido muy pobre. 

Los joyeros se conformaron con ser fabricantes de un pobre adorno, con poseer la Marca Chile, con hacer sus carreras y recibir las palmaditas en la espalda de Prochile, Artesanías de Chile, el Consejo de la Cultura y cualquier instancia para tener financiamiento; para finalmente, hacer una obra que no molesta a nadie, que no pone el énfasis en nada que nos haga reflexionar sobre el estado de nuestra alma.

Hace muy poco, Carlos Altamirano en su exposición "O Si No", nos vuelve a preguntar: "'Existe un arte chileno?" En un día como hoy pareciera que no, da la impresión que nadie quiere hacerse cargo de la bomba que significa hablar de esta era post dictadura, donde la nueva mayoría ex concertación, vendió el alma a los mismos que saquearon Chile para la dictadura. Hay un crimen del que la cultura tiene que hacerse cargo y que tiene que ver con la forma que posee el alma chilena. Queremos la reposición de Arte y Política -no desde la instrumentalización- si no, desde su función social, desde la vocación de memoria y subjetividad.

El fin de esta eterna transición, en la cual aprendimos a escondernos y a callar -incluso más que en dictadura- ha llegado a su término, al igual que todas las concepciones sobre: lo que es la joyería. El adorno es la mejor representación de un sistema de poder donde la subjetividad no tiene lugar y donde reina el imperio de la ideología del poder del rey, el dueño del fundo, el dictador de turno.

Hoy más que nunca, los artistas que trabajamos desde la Joyería Contemporánea y Arte en general, debemos hacer un nuevo compromiso; ya no con nuestras carreras, ni con la complacencia a los gobiernos de turno, ni autoridades culturales. El compromiso es con la propia obra, la obra como algo vivo, arraigado al lugar desde el cual hacemos, hablamos, existimos.

El arte debe tener una función social. Es necesario eliminar la frontera, para que por fin aparezca esa voz, esa sensibilidad que proviene desde este lugar del mundo.

Ser latinoamericano, ser chileno, es algo difícil. Requiere de saber "ir al infierno con los ojos abiertos" como dijo Roberto Bolaño. Estas palabras, pretenden romper la hipocresía y el silencio del que hemos sido cómplices tantos años. La verdad duele, pero libera. Y la lucha será por un arte verdadero, que es lo único que importa; lo demás es un adorno inútil, material y escenografía del teatro de las apariencias. Basura post Bienal de Arte, de ese Arte-Espectáculo en el que se ha transformado el Arte. La belleza es el brillo de lo verdadero... y es con ese ideal con lo que hoy nos comprometemos.

Caco Honorato y Mariela Vicencio.

Manifiesto Estudio Honorato Vicencio - Santiago, 19 de Octubre 2019.


Imagen de portada del libro: "De perlas y cicatrices", Pedro Lemebel.