NOVIOS

Ustedes tienen una historia...

Nosotros, la experiencia para convertirla en una joya...


Cuando los novios se acercan a nosotros para comunicarnos que quieren argollas diferentes, de forma natural comienzan a contarnos su historia; como se conocieron, gestos y momentos que hicieron que los dos se vieran de una manera distinta. Nos cuentan de dificultades y triunfos, de lo que han experimentado uno junto al otro. Todas estas historias terminan con la convicción de un par de personas, que desean profundamente unirse, para caminar juntos una vida.

El proceso creativo en Honorato Vicencio requiere de personas dispuestas a involucrarse, parejas que entiendan que diseñar tiene que ver con hacer objetos sensibles, que representen, que simbolicen -en este caso- el amor que unió a dos personas. Una de las cosas más maravillosas de la vida es la experiencia de conexión entre dos seres humanos, sentir que no estamos solos, quienes lo han vivido saben que pueden enfrentar el mundo, están dispuestos a "luchar por sus sueños".

Las argollas (pueden ser otro tipo de joyas) tienen que tener un elemento que nos recuerde este proceso de transformación e iluminación que es amar y decidir "unir dos destinos". La historia de amor, ese relato a dúo, es la materia prima de este proceso; un símbolo, cierta materialidad, una piedra, formas que evocan... no hay límites. Hacemos bocetos, pruebas y nos nutrimos de conversaciones que nos ayudan a "ir haciendo aparecer" esos elementos, los mismos que finalmente harán de estas argollas: "objetos con sentido", cargados del amor que las generaron.

Para Honorato Vicencio las argollas, la joyería, es un lenguaje, una forma de comunicarnos -a nosotros y al mundo- el compromiso con el otro, con nuestros seres queridos, con los antepasados; por lo que no son tan solo anillos, adornos ni signos de estado civil o estatus.

Atrévete a ver las cosas de otra manera, a ser parte de esta "joyería sensible".


Argollas Honorato Vicencio
Argollas Honorato Vicencio

Nuestras Argollas:

"Los dos veníamos de matrimonios que no habían funcionado. Faltó sinceridad, enfrentar el mundo con honestidad; nos sentíamos estafados, no estábamos para creerle de nuevo a alguien. Habíamos luchado tanto por lo que queríamos y aquí estábamos de nuevo, solos... hasta que nos acercamos, de a poco, con el recelo de los que están dolidos. Conversaciones hasta el infinito, compartir todo, lo bueno, lo malo; sin máscaras, aunque duela, aunque nos viéramos como unos torpes, ingenuos. Una sinceridad que desafía a lo que la mayoría cree que hay que hacer: una vida sin secretos, mirándose a los ojos y viendo al otro, eso fue lo que construimos. Por eso diseñamos estas argollas donde está todo a la vista, la lima, el gesto de sacar material, la pieza en bruto, recién salida de fundición, sin esconder nada, con sus múltiples caras, sólido. Estas argollas son todo lo que somos, en lo que nos transformó nuestro amor; y las amamos, no nos imaginamos no usarlas"...

Mariela Vicencio y Caco Honorato.


Las Argollas de Ignacio y Daniela...

Ignacio es arquitecto y construye casas, arregla otras, está constantemente ayudando a personas a que tengan su hogar, su lugar en el mundo, cómodo, lo más cercano a sus sueños. Daniela es abogada y su familia es de Rancagua. En Santiago se siente lejos de ese hogar en donde creció, los que han tenido eso, saben que siempre se extraña esa sensación de "estar rodeado de tus seres queridos, en casa". Ya lo dijo Gustavo Cerati "no hay nada mejor que casa".

Ya llevaban un buen tiempo juntos y querían casarse, tener por fin su hogar, algo que no sea tan provisorio como un departamento arrendado de soltero. 

En las conversaciones para diseñar hablaron de sus sueños de hogar, hijos, la casa como el lugar donde todas estas cosas pasan: el símbolo de todo lo bueno de la vida... los que aman no necesitan tanto como la gente cree.

Las argollas terminan en una punta, como el techo de una casa. Son de acero porque es un material sólido y no es caro como el oro o el oro blanco, no les importa el estatus, quieren esos símbolos de su vida en sus argollas: la solidez, el hogar. No me cabe duda de que estarán siempre buscando la manera de lograr esto, aunque vivan en un departamento pequeño o una gran casa. Comenzar una vida juntos con estas convicciones es una buena señal, fue inspirador trabajar con novios así.


 

Argollas de Ximena y Pablo
Argollas de Ximena y Pablo
Argollas de Ignacio y Daniela
Argollas de Ignacio y Daniela

Las Argollas de Ximena y Pablo...

Ximena estudió Arte, Pablo Ingeniería Civil. Se conocieron en una muestra de ella, "tus pinturas son alegres y enigmáticas, le dijo él". Siguieron conversando y quedaron de juntarse, al poco tiempo ya eran pareja. Son muy distintos, les decían; pero ellos siempre encontraban puentes y temas en común. La creatividad e inspiración no son exclusivas del arte y Pablo poseía de sobra estas características; no quería seguir ninguno de los caminos que los otros se imaginaban para él. Después de trabajar un tiempo cada uno por su cuenta en cosas que no los apasionaban, Pablo le propuso a Ximena hacer algo juntos, sentía que estaban desperdiciando su talento. Por supuesto que todos le dijeron que era mala idea, que mezclar amor y trabajo era un suicidio, que buscaran cosas seguras. Pero ellos no tenían dudas, se amaban y confiaban el uno en el otro. Se lanzaron. Lo poco que habían ahorrado lo invirtieron. Pablo se acercó un día a Ximena y le dijo que tenía miedo, que no quería decepcionarla... que pasa si todo falla? Ximena le dijo que eso era imposible, que podría quizás ser un comienzo difícil, pero que a la larga lo lograrían, como todo lo que habían hecho juntos. Cuando uno pone el alma en algo, no hay como fallar. Ese día se abrazaron y se prometieron luchar siempre... y juntos. Hoy se casan, se sienten tranquilos. En sus argollas querían representar esta unión de complementos: por un lado color, algo que se saliera de la argolla común -cada circulo es como un momento que va cambiando- pero todo dispuesto en un orden claro, duradero. Pensamiento y corazón juntos. También querían que fueran grandes, que se sienta en la mano, sin timidez, con vehemencia. No se puede amar a medias. Querían argollas únicas, símbolos que representaran -no a cualquier amor, sino a éste: "su amor"- un amor fuera de serie.

Las Argollas de Héctor y Tania

Se conocieron en un viaje a Cuba, ambos solteros y jóvenes, querían disfrutar la vida... trabajaban para viajar. A la vuelta de ese viaje -ella en Chile, él en México- notaron que algo había cambiado. Ambos se extrañaban, sentían que encontrar un compañero así, para conversar de cualquier cosa, era algo difícil de volver a encontrar. Habían vivido muy pocos días juntos. Gracias a la tecnología siguieron en contacto todos los días, siempre pasaba algo que querían compartir y se tenían el uno al otro para eso. Pasó el tiempo y empezaron a sentir cierto malestar, estar así de lejos no les bastaba... por lo que decidieron viajar para verse más seguido, todo lo que fuera posible. Tania fue muchas veces a México; volvía cada vez más triste... Cuánto tiempo pasará hasta poder verlo de nuevo? se preguntaba. Héctor se encerraba a trabajar y estudiar, sabía que como médico le faltaba mucho para terminar su carrera y poder pensar en un futuro con Tania. Ella, abrumada, pidió consejo a sus amigos, hermanos, madre. Todos pensaban que era una situación muy compleja, que mejor se olvidara, que estaba gastando todo su capital en viajar y que no podía dejar su trabajo. La familia de Tania estaba preocupada... hasta que llego la noticia: "nos casamos" contó ella. Gritos, miedo, conversaciones interminables y la pregunta: ¿cómo lo van a hacer? inundaron el momento. Héctor viajó a Chile para conquistar a la familia de Tania, enfrentar junto a su amada todo lo que se venía, y de pronto, todo era esperanza y oportunidades. La familia pudo ver que ambos -cuando estaban juntos- irradiaban felicidad. Todos tuvieron que rendirse ante la evidencia. Tania y Héctor decidieron radicarse un tiempo en México. Sus argollas tienen una textura que les recuerda la madera del clásico cactus mexicano icónico. Durante mucho tiempo no contaron con certezas, tuvieron que atravesar procesos muy complejos para poder encontrarlas. Ahora, querían tener a México siempre con ellos... ese país que se convirtió en el escenario sobre el cual -al fin- podían comenzar a construir esa tan anhelada "vida juntos". 

Argollas de Héctor y Tania
Argollas de Héctor y Tania